Cuidado con el cansancio de nuestros pilotos

Gracias a la inestimable ayuda del manager Alberto (escudería Slepeers) se ha descubierto y solucionado un error casi tan curioso como aquella vez en los inicios del juego en que un mecánico arregló su propio monoplaza, lo robó para participar en la carrera, se le caló a la salida, remontó todas las posiciones y ganó la carrera con 30 minutos de diferencia.

Y es que durante unos entrenamientos su piloto Lothar Ritchie (familiar lejano del director de cine) hizo una vuelta en 7.28 minutos y, a continuación, 2 perfectas en 1.38.683 que le valieron liderar los entrenamientos con 7 segundos de ventaja.

Durante la investigación sobre lo sucedido la primera teoría del equipo fue pensar que quizá el alcoholismo era el culpable de este suceso tan extraño, pero había pasado un día y era posible que el estado “borracho” del piloto hubiese desaparecido, así que no hubo más remedio que preguntarle a su manager si lo había visto borracho. Pero la respuesta tajante de su jefe de escudería que afirmaba que “nunca lo he visto borracho” defendiendo el honor de su piloto nos llevó a buscar otra vía.

Y la encontramos en el cansancio. Resultó que tras 160 vueltas de entrenamiento (no sabemos cuantas de ellas seguidas), Lothar Ritchie, que no parece muy fuerte físicamente, empezó a sentirse cansado y empezó a conducir más despacio hasta que en la vuelta 167 (la de los 7 minutos) tras conducir muyyyy despacio se despertó de súbito y, con una lucidez repentina, marcó las 2 mejores vueltas de su vida.

Evidentemente, la gestión del cansancio no era buena y desde este momento cuando un piloto llegue a su umbral de cansancio, detendrá el coche, y echará una cabezadita.